Los ‘mataos’

Tengo que decir que nunca he tenido problemas con un ‘matao’, esa clase de pequeño delincuente urbano típico del paisaje humano de Las Palmas de Gran Canaria, que participó en la toma del Estadio este domingo y mandó el partido al carajo.

Creo que solo una vez me vinieron a robar, curiosamente frente a lo que hoy es la ‘Supercomisaría’. Yo tenía doce o trece años y me dirigía al CN Metropole a nadar, como todas las tardes, cuando tres o cuatro ‘mataos’ algo mayores que yo me rodearon. Mi hermano, a su vez mayor que ellos, pasaba por ahí y lo resolvió sin demora. Nunca más volvimos a verlos, y creo que fue entonces cuando se despertó mi curiosidad por este especímen que se mueve en masa, ataca en grupo y cuya aspiración en la vida es hacer el mono para obtener el mayor reconocimiento de sus pares.

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